Chivas Femenil parece estar atravesando un importante proceso de reconstrucción rumbo a los próximos torneos, uno que ha estado marcado por varias salidas inesperadas dentro del plantel. Una de las más comentadas ha sido la de Celeste Espino, situación que ya se venía anticipando desde hace semanas debido a que la guardameta no había renovado su contrato con el Guadalajara. Además, desde hace tiempo comenzaron a surgir rumores sobre cuál podría ser su próximo destino dentro de la Liga MX Femenil.

La tarde de este viernes, el Club hizo oficial lo que ya era prácticamente un secreto a voces. Chivas confirmó que realizó esfuerzos para intentar extender el vínculo contractual de la arquera, pero finalmente la jugadora decidió no aceptar la propuesta de renovación. Con ello, Celeste Espino dejó oficialmente de pertenecer al Rebaño Sagrado y ahora solo parece cuestión de tiempo para que se confirme el otro fuerte rumor que la coloca como nueva futbolista del América Femenil.

La historia de Celeste Espino con Chivas fue larga y significativa. Formada en la Cantera Rojiblanca, defendió el arco del Guadalajara durante siete años, periodo en el que tuvo que afrontar la enorme responsabilidad de competir por una de las posiciones más exigentes dentro del club. A lo largo de 14 torneos disputó 74 partidos oficiales y se mantuvo constantemente en la pelea por la titularidad, generando una competencia interna que fortaleció a la institución.

Además, la guardameta formó parte del equipo que consiguió el histórico doblete de 2022, levantando tanto el título del Clausura 2022 como el Campeón de Campeonas de la temporada 2021/2022. Su rendimiento en Chivas también le abrió las puertas de la Selección Mexicana Femenil, donde fue considerada de manera recurrente tanto para convocatorias de la categoría mayor como para procesos en selecciones menores, consolidándose como una de las porteras más constantes del futbol mexicano.

Celeste Espino habría salido de Chivas buscando una titularidad segura en la portería

A pesar de ser una jugadora habitual en las convocatorias de la Selección Mexicana Femenil, Celeste Espino nunca logró adueñarse completamente de la portería rojiblanca. Durante varios torneos alternó la titularidad con Blanca Félix y, en algunos momentos, la competencia interna fue una de las más intensas dentro del plantel. La situación se volvió todavía más complicada en el Clausura 2026, cuando su participación se redujo a apenas dos encuentros oficiales. Todo apunta a que esa falta de continuidad fue uno de los factores más importantes para que la arquera decidiera buscar un nuevo proyecto donde pueda tener mayores garantías de jugar de manera regular.