Armando González y Chivas están en negociaciones avanzadas para concretar su venta al Olympiacos de Grecia, aunque hasta el momento de redactar esta nota el movimiento todavía no se ha hecho oficial. Todo parece indicar que podría ser cuestión de días para conocer el desenlace, por lo que Gabriel Milito ya tendría que comenzar a pensar en cómo sustituir a uno de sus jugadores más importantes.

Y es que, aunque La Hormiga fue uno de los jugadores que más goles anotó en la Liga MX la temporada pasada, su perfil va mucho más allá de ser simplemente un delantero goleador. González se convirtió prácticamente en el primer defensor de Chivas, participando constantemente en la presión sobre los rivales y buscando recuperar el balón desde la salida para evitar que el equipo contrario pueda construir sus ataques con comodidad.

Una de las principales cualidades de La Hormiga también está en su seguridad cuando tiene el balón en los pies, pues se encuentra entre los delanteros que menos posesiones pierden. Esto resulta especialmente importante para el funcionamiento del Guadalajara, ya que incluso cuando no consigue terminar una jugada con un remate, puede conservar la pelota y permitir que alguno de sus compañeros continúe con el ataque.

Eso sí, cuando se analizan sus métricas de posesión hay que señalar que González se encuentra prácticamente en la media entre los delanteros de la Liga MX. No se trata necesariamente de algo negativo, pero sí permite dimensionar mejor su perfil: donde tiene mejores números es en la precisión de sus pases y en la cantidad de envíos que consigue completar, dos aspectos que complementan su capacidad para participar en la construcción ofensiva.

Gráfico de percentiles: el número indica el porcentaje de los delanteros a los que supera.

Y cuando llegamos a sus números ofensivos queda todavía más claro por qué Chivas podría extrañarlo tanto. Durante el Clausura 2026 fue el mejor delantero de la Liga MX en tiros a puerta por 90 minutos, además de ubicarse entre los mejores en goles por 90 minutos y en cantidad de disparos totales. Todo esto adquiere todavía más valor considerando que constantemente era sustituido alrededor del minuto 60, por lo que sus registros resultan todavía más destacados al llevarlos a una escala de 90 minutos.

El punto negativo de Armando González: las grandes oportunidades falladas

Por último, si hay un aspecto que Armando González todavía debe mejorar es la cantidad de grandes oportunidades que termina fallando. En esta métrica se encuentra muy cerca de los peores delanteros de la Liga MX, un problema que incluso llegó a pesarle con la Selección Mexicana cuando no consiguió recibir la misma cantidad de oportunidades que tenía con Chivas. Es un aspecto que seguramente tendrá que trabajar en el Olympiacos si se concreta su salida, especialmente si comienza a enfrentarse a defensas de mayor nivel en la Europa League.