Armando González cumplió este jueves el sueño de debutar en una Copa del Mundo, ingresando de cambio al minuto 76 en sustitución de Raúl Jiménez durante la victoria de México sobre Sudáfrica. Sin embargo, su participación terminó siendo muy discreta, principalmente porque entró en un momento donde el encuentro ya estaba completamente condicionado por las dos expulsiones sufridas por el conjunto africano. Con un rival encerrado en su propia área y dedicado exclusivamente a defender, la Hormiga prácticamente no encontró espacios para hacer daño.
Lo preocupante para el delantero rojiblanco es que esta situación podría repetirse en los siguientes compromisos de la Selección Mexicana. A diferencia de otros atacantes que pueden generar peligro incluso lejos del área, gran parte del juego de Armando González depende de recibir balones en ventaja dentro de zonas de remate. En Chivas esto normalmente no representa un problema gracias al volumen ofensivo del equipo, pero en la Selección Mexicana las condiciones han sido diferentes durante los últimos meses.
De hecho, los números reflejan perfectamente esta situación. Ante Sudáfrica apenas tocó el balón en cuatro ocasiones y nunca recibió un servicio claro para rematar a portería. Algo muy parecido ocurrió frente a Ghana en los partidos de preparación, cuando disputó todo el primer tiempo, pero apenas registró seis contactos con el balón y tampoco logró generar peligro. Para muchos, esa falta de participación habría influido en la decisión de Javier Aguirre de dejarlo sin minutos en los siguientes compromisos amistosos.
Por ello, será interesante ver si el Vasco decide seguir apostando por él frente a Corea del Sur y Chequia. Ambos equipos defienden mejor que Sudáfrica y suelen cerrar muy bien los espacios interiores, algo que podría dificultar todavía más que la Hormiga reciba balones en posiciones favorables. Si esa tendencia continúa, no sería extraño que Aguirre termine inclinándose por un perfil distinto de delantero, como Guillermo Martínez, cuya fortaleza física parece haberle permitido ganar terreno dentro de la competencia interna.
Los defensas de Corea del Sur y Chequia también pueden ser un problema para Armando González
Con 1.79 metros de estatura, Armando González está lejos de ser un delantero pequeño, pero sí podría encontrarse en desventaja física frente a varias de las defensas que enfrentará México en la fase de grupos. En Corea del Sur destacan nombres como Kim Min-jae, central del Bayern Múnich que mide 1.90 metros, además de Han-Beom Lee con 1.88 y Gi-Hyuk Lee con 1.84. Del otro lado, Chequia también cuenta con zagueros de gran presencia física como Ladislav Krejčí (1.91), Štěpán Chaloupek (1.90) y Robin Hranáč (1.89). Esta diferencia de estatura y potencia podría influir en la percepción de Javier Aguirre al momento de elegir qué delantero utilizar en determinados escenarios del Mundial.
