Armando González ha tenido una participación discreta en cuanto a minutos durante el Mundial 2026. El delantero de Chivas ingresó en el debut frente a Sudáfrica, pero posteriormente no volvió a tener actividad con la Selección Mexicana. Sin embargo, hay un detalle que no ha pasado desapercibido para quienes siguen de cerca al Tri y que habla muy bien de la actitud del joven atacante.
Y es que cada vez que México celebra un gol, la Hormiga suele ser uno de los primeros futbolistas en abandonar el banquillo para correr hacia el autor de la anotación. Lo hizo durante el tanto de Mateo Chávez y volvió a hacerlo en la reciente conquista de Álvaro Fidalgo, donde salió disparado desde la banca para sumarse a los festejos. Una vez más, el joven delantero muestra una madurez poco habitual para su edad.
La imagen llamó especialmente la atención en el caso del gol de Fidalgo. En ese encuentro, Javier Aguirre optó por Guillermo Martínez como titular y posteriormente dio ingreso a Santiago Giménez, por lo que la Hormiga ni siquiera tuvo minutos. Aun así, fue uno de los más efusivos al momento de celebrar la anotación que selló la clasificación mexicana.
Algo similar ocurrió con el histórico gol de Mateo Chávez. Las cámaras captaron a la Hormiga completamente emocionado, abriéndose paso entre sus compañeros para ser uno de los primeros en abrazar a su amigo y excompañero, con el que creció en la Cantera Rojiblanca. Su reacción incluso reflejaba más alegría por el logro colectivo que frustración por su situación individual dentro del torneo.
Hormiga González es buscado desde Europa
El Mundial también podría representar un punto de inflexión en la carrera de Armando González. En los últimos días surgieron reportes desde Inglaterra que vinculan al delantero con el West Ham United, por lo que su futuro genera cada vez más expectativa entre los aficionados rojiblancos. Sin confirmaciones oficiales por el momento, todo indica que las novedades sobre la Hormiga llegarán una vez finalice la participación de México en la Copa del Mundo.
