El Apertura 2026 representa mucho más que un nuevo torneo para Chivas Femenil. Es, probablemente, el semestre que defina el rumbo del proyecto deportivo encabezado por Nelly Simón y Antonio Contreras. Después de varias temporadas en las que el equipo ha quedado corto ya no hay espacio para las excusas. La exigencia en un equipo como nuestras Chivas siempre es competir por los primeros lugares, aunque la realidad del plantel invite a la cautela.
Es cierto que la directiva realizó un esfuerzo por reforzar el plantel con las incorporaciones de Natalia Colín, Heidi González y Natalia Mauleón. Son futbolistas que pueden elevar el nivel de la plantilla; sin embargo, sería un error pensar que esos movimientos colocan automáticamente a Chivas al nivel de Tigres, Monterrey o América. Hoy por hoy, esos tres clubes siguen teniendo planteles más profundos, con mayor calidad individual.
A ello se suma un factor que no puede pasar desapercibido: las nueve bajas que sufrió el Club Deportivo Guadalajara para este nueva campaña, y si bien algunas salidas eran esperadas, la magnitud de la renovación obliga a replantear muchas cosas. Un equipo no se reconstruye de la noche a la mañana, y menos cuando el calendario no da margen para trabajar con tranquilidad.
El tiempo, precisamente, juega en contra del Rebaño Sagrado. Y es que apenas regresaron a los entrenamientos, después de casi dos meses sin actividad, mientras que el Torneo Apertura 2026 comenzará el 31 de julio. Son apenas unas semanas para recuperar ritmo físico, asimilar la idea de Antonio Contreras e integrar a las nuevas incorporaciones, de manera que esto podría cobrar factura.
Chivahermanos, mantengamos los pies sobre la tierra
Como aficionados de Chivas, también es importante mantener los pies sobre la tierra. La obligación del equipo siempre será competir, pero eso no significa ignorar la realidad. Hoy el Club Deportivo Guadalajara no parte como uno de los principales candidatos al título. Su objetivo más realista debe ser construir un equipo competitivo, asegurar un lugar en la Liguilla y demostrar que puede volver a cerrar la distancia con las grandes plantillas.
Lo que sí parece innegociable es que este torneo marcará el futuro de quienes toman las decisiones. Nelly Simón ya no tiene margen para justificar un proyecto que lleva varios años sin dar el salto definitivo, mientras que Antonio Contreras necesitará resultados positivos para mantenerse en el banquillo todo el semestre.
