La directiva de Chivas que es encabezada por Amaury Vergara sigue invirtiendo fuertes cantidades de dinero para construir uno de los equipos más poderosos que existe en la Liga MX en la actualidad, compitiendo de tú a tú con nóminas de clubes como Tigres, Cruz Azul, Monterrey o Toluca, que se caracterizan por desembolsar grandes cantidades de dinero en refuerzos.
Hasta hace unos torneos, el Guadalajara era un club que se limitaba en demasía en el momento de hacer contrataciones, descartando a los jugadores top por su precio alto y buscando siempre alternativas más económicas. Política que actualmente ha quedado en el pasado.
Sin embargo, comienzan a surgir algunas preguntas entre las que destacan: ¿Qué ha cambiado en la directiva para que estén abriendo la chequera? Muy sencillo. Inversión que no funciona, inversión que se va de la institución.
Si no funcionas: ¡Te vas!
Chivas ha ido construyendo poco a poco un modelo que le está empezando a rendir dividendos, en donde si bien Amaury Vergara hace el esfuerzo económico de traer a un futbolista como refuerzo, se le da un tiempo razonable y si no logra ser la solución deseada, se le busca salida.
Futbolistas caros, con sueldos elevados, pero que al notar que no fueron la solución, la directiva de inmediato aligeró la carga de la nómina buscándoles acomodo en otros clubes. En donde en el peor de los casos, el Rebaño apoya con parte del salario; sin embargo, es un respiro el no tener que pagar en su totalidad esos sueldos tan altos y sin utilizar a los futbolistas.
Los ejemplos sobran en los años recientes: jugadores como Chicharito, Alan Mozo, Víctor Guzmán, Alan Pulido, Cade Cowell y recientemente, Érick Gutiérrez.
Fuerzas básicas, claves para inversión de refuerzos
El Guadalajara invierte millones de dólares para poseer la mejor cantera que tiene el futbol mexicano; sin embargo, todo está planeado, ya que de estos jugadores también se obtienen recursos económicos, evidentemente algunos más que muchos otros.
Por citar algunos ejemplos recientes son Jesús Orozco Chiquete, Fernando Beltrán, Mateo Chávez o recientemente Yael Padilla, quienes después de cumplir su ciclo en el Rebaño y obtener cierto nombre en el mercado, son acomodados en otros clubes ya sea para ingresar dinero a las harcas o en su defecto, aminorar costos de refuerzos.
Conclusión
Guadalajara ha construido una estructura compleja y altamente efectiva, en donde la salida de jugadores que no funcionaron, ya sean refuerzos o elementos de cantera, terminan liberando recursos de un presupuesto existente y con el cual se sigue renovando la plantilla hasta que encuentren el plantel idóneo que parece que están muy próximos a encontrar.
