Amaury Vergara ha declarado en muchas ocasiones que el Club Deportivo Guadalajara representa los valores que deben imperar en la sociedad, por lo que una exigencia es representar dignamente los colores de la institución dentro y fuera de la cancha.
Sin embargo, ese discurso ha quedado en simples palabras huecas después del cruce que protagonizó el entrenador de Chivas Femenil, Antonio Contreras, con la reportera Michelle Rosas, en donde desestimó su cuestionamiento y hasta su capacidad para ejercer su profesión frente a miles de personas que veían la transmisión de la conferencia de prensa.
¿Por qué seguir tolerando ese comportamiento dentro de Chivas Femenil? La realidad es que es evidente de que el Guadalajara no está ni cerca del título del Circuito Rosa con el timonel español en el banquillo, quien prefiere bailar y terminar conferencias con frases populistas como: “Arriba las Chivas”. Sin embargo, no es capaz de tolerar la crítica que implica el dirigir al club más querido de todo el futbol mexicano.
La verdad duele y Chivas Femenil dejó de ser semillero de talento para el equipo de Primera División, se registran malos tratos a jugadoras históricas del club que se van por la puerta de atrás, se percibe un rezago futbolístico si se compara el proyecto de clubes como Tigres, Monterrey, América, Toluca y Pachuca, quienes siguen solidificando un proyecto que sigue redituando protagonismo y campeonatos.
Desgraciadamente, no es el primer comportamiento inadecuado en el que es captado en cámara por parte de Antonio Contreras, ya que después de que el Rebaño quedó eliminado del Clausura 2026 en Pachuca, el entrenador perdió la cabeza al recriminarle algunas acciones a Yamile Franco, en donde hasta la jalonea del brazo. Curiosamente, la mediocampista se fue por la puerta de atrás en el receso futbolístico.
CONCLUSIÓN
Amaury, nadie está por encima del escudo y ese tipo de comportamientos deberían ser inadmisibles en el Club Deportivo Guadalajara, ya que atenta en contra de los valores de la institución, del gremio periodístico y sobre todo, contra las mujeres.
