A lo largo de la vida hay que tomar decisiones importantes y para los futbolistas la situación no es diferente, por lo que Néstor Vidrio recordó que jamás quiso jugar en Chivas, pero aceptó por la presión que ejerció su familia pese a ser canterano del Atlas.
El Woody abrió su corazón y reveló que el interés del Guadalajara en sus servicios se suscitó después de obtener la medalla de oro en Londres 2012; sin embargo, desde que se enteró de la situación declinó la oferta, aunque cambió de parecer unos días después por presión de su familia.
“Yo paso de Pachuca a Chivas, entonces veníamos de tocar la gloria Olímpica y es cuando me busca Chivas. Te voy a ser muy sincero, yo no quería ir a Chivas. En primera instancia, para mí el estar compitiendo con ellos y era el rival odiado deportivamente hablando.
“Cuando me habla mi representante y me dice: ‘Néstor, te está buscando Chivas’. Le dije: ‘no, no quiero ir’. Me acababa de comprar Pachuca y en la plática salió la proyección que te da Chivas.
“En vacaciones se fue dando, porque mi familia es chiva. Soy el único que estaba en Atlas y mi familia me empujaron para decir que sí, mis papás eran los más felices. Yo no estaba tan contento.
“El día que me presento al vestidor y veo a todos los que iban a ser mis compañeros, pero mucho tiempo fueron mis rivales y decía: ‘¿Qué estoy haciendo aquí?’ (…) Pasé como dos meses llegando a mi casa, con mi esposa y le decía: ‘No estoy contento. No disfruto estar en Chivas’“, reveló el exdefensor en el podcast del Chatón Enríquez.
¿Cómo le fue a Néstor Vidrio en Chivas?
El zaguero llegó al Guadalajara para el Apertura 2013 y se marchó al finalizar el Clausura 2015, permaneciendo durante cuatro torneos, en los que participó en 55 partidos de Liga MX con el Rebaño, pero no fue la solución defensiva que buscaba la directiva tapatía, pasando sin pena ni gloria.
