El gran momento de Armando González en el Club Deportivo Guadalajara no admite demasiadas dudas: es el goleador del momento, líder ofensivo y una de las grandes apariciones de la Liga MX en los últimos años. Sin embargo, detrás de ese rendimiento hay algo que explica su explosión mucho más allá de los números: una mentalidad de autoexigencia constante que no le permite relajarse ni siquiera en su mejor momento.

“Me pone muy contento lo que he hecho, pero no estoy satisfecho. Si no trasciendo como jugador y no logro mis objetivos, no estaré contento. Mi meta es ser mejor que ayer; ya empaté mi marca del torneo pasado y ahora quiero superarla y seguir metiendo más goles”, aseguró el delantero en una reciente plática con Telemundo, dejando en claro que su foco no está en lo conseguido, sino en lo que todavía le falta alcanzar.

Esa exigencia no es algo nuevo, sino una convicción que lo acompaña desde sus inicios. “Siempre tuve claro que yo iba a ser el nueve de Chivas, no tenía ninguna duda. Estoy feliz de representar a este club, que es el amor y la pasión que mi papá nos inculcó”, explicó, reforzando la idea de un jugador que no solo responde a la presión, sino que ve a la playera rojiblanca como parte de su identidad.

En esa misma línea, la Hormiga González profundizó sobre cómo gestiona los errores y la presión constante: “Ser jugador de Chivas ya implica una exigencia muy grande. Yo trato de cancelar el ruido exterior; la persona que más se exige soy yo mismo. Cuando fallo una jugada, la analizo, trato de aprender lo máximo y luego la suelto. Preocuparse es quedarse pensando demasiado en el error, lo cual te distrae; ocuparse es corregirlo, practicar y visualizar la mejora”, reflexionó el atacante de 22 años.

Armando González reconoce el trabajo de Gabriel Milito

Por último, Hormigol también destacó el rol del entrenador Gabriel Milito en su crecimiento: “Es honesto, directo y tiene una congruencia muy grande. Te contagia sus ganas de trascender y te da una confianza total, dejándote claro que nosotros somos los que actuamos en la cancha. Siempre te exige más para que sigas creciendo, estés bien o estés mal”, afirmó.