La irrupción de Santiago Sandoval fue una de las grandes noticias de Chivas de Guadalajara durante la Liguilla del Clausura 2026. El juvenil de apenas 18 años se convirtió en héroe ante Tigres UANL con un doblete histórico y terminó ganándose el reconocimiento de toda la afición rojiblanca. Pero detrás de ese presente soñado hay una historia familiar muy especial que recientemente contó su madre, Lluvia González.
En una entrevista para Mediotiempo, Lluvia recordó que desde muy pequeño ya era evidente la pasión de Santiago por el futbol. “No, siempre. Desde que empezó a caminar se le veía, siempre era la pelota, le pegaba a la pelota y siempre era ir atrás de la pelota todo el tiempo”, explicó describiendo una infancia completamente marcada por el deporte y el balón.
Sin embargo, también reveló un detalle muy curioso que sorprendió a muchos aficionados de Chivas: hubo un momento donde Sandoval llegó a pensar seriamente en practicar boxeo. “Cuando tenía más o menos como unos 11 años le empezó a llamar la atención el box y se iba a entrenar box. O sea, iba a entrenar futbol y regresaba, y por las tardes: ‘má, que quiero ir a entrenar box’”, contó entre risas.
La respuesta de su madre fue inmediata, preocupada por el talento futbolístico que veía en él desde niño. “Yo le decía: ‘es que no, Santi, ¿cómo vas a desperdiciar lo que tienes en las piernas para irte al box?’”, recordó Lluvia. Finalmente, el joven terminó inclinándose definitivamente por el futbol, una decisión que hoy parece haber cambiado su vida y también el futuro deportivo del Guadalajara.
Santiago Sandoval también quería ser portero
Además, la madre de la joya rojiblanca confesó otra anécdota inesperada sobre la infancia del canterano: durante mucho tiempo quiso ser portero. “Él siempre, que cómprame guantes de portero, cómprame el uniforme de portero y era buen portero”, relató. Aun así, el futbol terminó llevándolo hacia otra posición y hoy Sandoval aparece como una de las grandes esperanzas del proyecto encabezado por Gabriel Milito.
