Antes de convertirse en entrenador en la Liga MX Femenil, Nicolás Morales tuvo un paso particular como futbolista profesional. Defensor central surgido en el futbol mexicano, integró la plantilla de las Chivas de Guadalajara que conquistó el título en el Verano 1997, una etapa en la que el equipo contaba con figuras consolidadas y seleccionados nacionales en su posición.

Ese contexto fue determinante para su lugar dentro del equipo. “Estuve en Chivas, me toca ser campeón… me la pasé ahora sí que en la banca”, recordó Morales entre risas al repasar aquella etapa, en la que prácticamente no sumó minutos oficiales pese a formar parte del cuadro campeón.

La explicación, según el propio protagonista, estaba en la jerarquía de sus compañeros. “En ese tiempo yo ya jugaba de central y los jugadores que había eran fantásticos”, señaló, antes de puntualizar los nombres que le cerraban el paso dentro del primer equipo.

“Eran el Tiburón Sánchez y Claudio Suárez, que eran de Selección Nacional”, agregó dejando en claro que no se trataba de una decisión arbitraria sino de una competencia directa con futbolistas de primer nivel. Lejos de la queja, su mirada sobre ese momento es distinta: “Yo al contrario, agradecido de haber estado ahí y haber sido partícipe de eso”.

Nicolás Morales es DT de Mazatlán Femenil

Con el paso del tiempo, Nicolás Morales volcó su carrera hacia la dirección técnica tras su etapa como futbolista, donde pasó por UdeG, Tecos UAG, Club Necaxa y Chivas de Guadalajara. Tras su retiro, inició un largo recorrido como asistente en clubes como Club León, Deportivo Toluca y Club Necaxa, además de trabajar en procesos formativos y dirigir en categorías inferiores y el futbol femenil, con pasos por Cruz Azul antes de llegar a Mazatlán como entrenador principal.