Chivas cuenta con una de las aficiones más numerosas y apasionadas de México, pero su alcance va mucho más allá de las fronteras del país. Una muestra de ello se dio durante el Mundial 2026, cuando un aficionado japonés llamó la atención en el FIFA Fan Festival de Guadalajara al aparecer portando con orgullo la camiseta rojiblanca entre miles de seguidores de distintas selecciones nacionales.
Su nombre es Kiromitsu Haratake y es originario de Kumamoto, Japón. Sin embargo, desde hace aproximadamente tres años vive en Guadalajara, ciudad en la que comenzó a familiarizarse con la cultura futbolera local y con la enorme presencia que tiene Chivas en la vida cotidiana de millones de aficionados. Con el paso del tiempo, esa cercanía terminó convirtiéndose en simpatía por el Rebaño Sagrado.
La imagen de Haratake vistiendo los colores rojiblancos durante una Copa del Mundo no tardó en llamar la atención. Mientras gran parte de los asistentes acudían con camisetas de sus respectivas selecciones, él eligió representar al club tapatío, una decisión que terminó convirtiéndolo en una de las historias más curiosas surgidas alrededor del torneo que se disputa en México, Estados Unidos y Canadá.
Aunque hoy se identifica con Chivas, el japonés reconoció que durante el Mundial mantiene intacto el apoyo hacia su país natal. Al ser consultado sobre qué selección respaldaría en caso de tener que elegir, explicó que en una Copa del Mundo su corazón sigue estando con Japón, una respuesta natural para alguien que a pesar de haber encontrado un nuevo hogar en Guadalajara, no olvida sus raíces.
Más allá de la anécdota, la historia de Kiromitsu Haratake refleja el impacto que Chivas ha logrado construir con el paso de las décadas. El Guadalajara no solo despierta pasión entre los aficionados mexicanos, sino que también es capaz de generar identificación en personas provenientes de otras culturas y rincones del mundo, demostrando que los colores rojiblancos pueden encontrar seguidores incluso a miles de kilómetros de distancia.
