Mientras Raúl Rangel disfruta de un gran presente con la Selección Mexicana en el Mundial 2026, en Ciudad Guzmán hay una persona que sigue cada uno de sus pasos con una mezcla de orgullo y emoción. Se trata de su abuelo, don Martín Rangel, quien recientemente compartió un conmovedor testimonio sobre el crecimiento del arquero de Chivas y los valores que espera que conserve pese al éxito.

En una entrevista para Telediario, don Martín confesó cuál es la petición que le hace constantemente a Dios cuando piensa en el Tala. “Y le pido a Dios que siga así mi hijo adelante, que no se le vaya a acabar la humildad que tiene. Yo quiero que siga como es hasta que Dios nos quiera dejar vivir”, expresó visiblemente emocionado.

El abuelo del guardameta también recordó que, mucho antes de convertirse en futbolista profesional, Raúl ayudaba a la familia en el puesto de cocos que mantienen desde hace décadas. “Iba con nosotros y le ayudaba a su abuela. Estaba chiquito y ya su abuela le decía: ‘No, hijo, te vas a cortar'”, relató visiblemente emocionado al recordar la infancia del hoy portero mundialista.

Don Martín también evocó los sacrificios que hizo su nieto para perseguir el sueño de convertirse en futbolista. “El pobre siempre se iba a los equipos llaneros, como les llaman aquí”, contó. Incluso recordó una etapa complicada en la que intentó abrirse camino lejos de casa y terminó pidiendo ayuda para regresar. A pesar de los obstáculos, nunca dejó de insistir hasta encontrar la oportunidad que terminaría cambiando su vida.

Las lágrimas de Martín Rangel, abuelo del Tala

Hoy, cuando ve al Tala defendiendo el arco de México en una Copa del Mundo, don Martín no puede ocultar lo que siente. “Yo me siento muy orgulloso de mi nieto”, aseguró. Cada vez que el Tala vuelve a Ciudad Guzmán, el puesto de cocos se llena de vecinos y aficionados que buscan una fotografía o un autógrafo, una muestra de que el arquero sigue siendo el mismo joven que creció entre esas calles y que nunca olvida sus raíces.