Jesús Orozco Chiquete continúa revelando historias de su paso por Chivas. Durante una charla en el podcast de José Joaquín “Shaggy” Martínez, el actual futbolista de Cruz Azul fue consultado sobre cómo era la convivencia dentro del vestidor rojiblanco y terminó recordando una discusión que tuvo con Antonio Briseño, uno de los referentes del equipo en aquel momento.
Antes de contar la anécdota, Chiquete dejó en claro que guarda un gran recuerdo de su etapa en Guadalajara. “En mi experiencia, lo que yo te puedo decir es que en el vestidor de Chivas viví cosas bonitas. Es un vestidor muy unido porque como todos son mexicanos, como que todos se jalan parejo. Es muy difícil que alguien te caiga mal”, explicó.
Sin embargo, también reconoció que los momentos de tensión existían, especialmente cuando los resultados no acompañaban. Fue entonces cuando recordó un partido ante Mazatlán en el que Chivas dejó escapar una ventaja y el ambiente se calentó dentro del vestidor. “Sí pasa, sí pasa. De hecho a mí me pasó una con el Pollo Briseño. Le mando un fuerte abrazo, lo estimo mucho. Me pasó una en Mazatlán con él. Íbamos ganando 2-0 y nos empatan 2-2. Expulsan a un chavo de Chivas y el Pollo llega al vestidor aventando madres“.
Entonces yo sí le dije: “No pues ya calmado”. Y me dice: ‘Tú cállate’. Pues sabes, me calenté yo también”, relató entre risas. Según explicó Chiquete, el Pollo descargaba su frustración por el resultado mientras intentaba exigir una reacción del grupo. “El Pollo le empezó a pegar así, por el mismo enojo, como para desahogarse. Ahí tuvimos nuestras diferencias”, recordó Chiquete sobre aquel intercambio que se produjo en medio de la calentura del momento.
¿Cómo terminó la discusión entre Chiquete Orozco y Pollo Briseño?
No obstante, Chiquete Orozco aseguró que el conflicto duró muy poco tiempo y que nunca pasó a mayores. “Después llegamos al vestidor, a las regaderas y todo bien. Nos dimos un abrazo y ya. Yo siento que eso es muy normal. En todos los clubes pasa. La calentura te suele ganar. Para ser jugador de Primera División no te debe gustar perder”, concluyó, dejando en claro que aquel episodio fue simplemente una muestra de la exigencia competitiva que existía dentro del Guadalajara.
