Chivas recibirá este sábado al Puebla en un partido en el que parte como amplio favorito y en el que se espera que el equipo vuelva a la senda del triunfo después de la derrota ante Tigres y el empate contra Pumas. Sin embargo, el Rebaño Sagrado no puede permitirse ningún exceso de confianza, especialmente si se consideran algunos resultados que ha conseguido La Franja a lo largo del torneo.
Muy probablemente el resultado más llamativo del club del Angelópolis fue la victoria que consiguió ante Tigres en el Estadio Cuauhtémoc por marcador de 3-1, pues los Felinos son uno de los equipos con mayor jerarquía en el torneo actual. Ese triunfo sorprendió tanto a aficionados como a analistas, demostrando que Puebla tiene argumentos para complicarle el partido a cualquier rival cuando logra ejecutar bien su plan de juego.
Además de ese resultado, también lograron sacarle un empate al Toluca a pesar de quedarse con un jugador menos, y aunque terminaron perdiendo 2-3 ante Pumas en la Jornada 6, ofrecieron un partido muy competitivo que dejó claro que pueden ser un rival incómodo. Por ello, el Guadalajara no debería confiarse ni ante Puebla ni ante ninguno de los rivales que restan en el calendario.
Eso sí, desde aquella victoria frente a Tigres, Puebla no ha vuelto a ganar y suma tres derrotas y dos empates en sus últimos cinco partidos, una racha que explica su posición en la tabla. Esta situación también permite pensar que Chivas podría aprovechar el contexto para realizar algunos ajustes en la alineación, especialmente con la intención de darle minutos a futbolistas que podrían ser importantes durante la Liguilla.
El Puebla tuvo una racha muy positiva en el Estadio Akron hasta hace algunos años
Otra razón por la que Chivas no debería confiarse en el partido contra Puebla es que durante varios años La Franja logró resultados positivos en el Estadio Akron, manteniéndose invicto por un largo periodo. Esa racha finalmente se rompió en el Clausura 2017, cuando el Guadalajara logró imponerse por marcador de 3-2 con un gol de último minuto de Carlos Fierro, tras un descuido del guardameta poblano que terminó marcando la diferencia en aquel encuentro.
