Chivas y Cruz Azul protagonizaron un partido sumamente emocionante la noche de este miércoles, en un duelo de semifinales que tuvo intensidad, polémica y muchísima tensión durante los 90 minutos. Sin embargo, el espectáculo terminó completamente manchado por el arbitraje de Maximiliano Quintero y del VAR encabezado por Salvador Pérez Villalobos, quienes cometieron no uno ni dos, sino tres errores graves que terminaron afectando directamente al Guadalajara, influyendo incluso en el marcador y provocando lesiones.
El primer gran error arbitral llegó apenas al minuto 17 del encuentro, cuando Christian Ebere le cometió una durísima plancha a Diego Campillo en una acción que claramente debió haber terminado en expulsión. No obstante, Maximiliano Quintero decidió sancionar únicamente con tarjeta amarilla, permitiendo que Cruz Azul continuara con once futbolistas en la cancha y evitando que el partido cambiara completamente desde muy temprano.
La segunda polémica también tuvo a Christian Ebere como protagonista. En una disputa por el balón con Bryan González, fue el propio atacante nigeriano quien buscó el contacto con el defensor, en una acción que el árbitro terminó señalando erróneamente como falta. La situación empeoró todavía más cuando el VAR intervino para confirmar que el contacto había ocurrido dentro del área, sin corregir el hecho más importante: que realmente nunca debió marcarse la infracción.
Para cerrar una noche arbitral desastrosa, al minuto 87 Amaury García cometió una durísima entrada sobre Richard Ledezma que también tenía todos los elementos para ser sancionada con tarjeta roja. El jugador cementero se barrió por detrás, no tocó el balón y terminó doblándole el tobillo a Richy, quien salió lesionado entre evidentes muestras de dolor. A pesar de ello, la jugada nuevamente se quedó solamente en tarjeta amarilla y el VAR tampoco corrigió la decisión del silbante.
Gabriel Milito salió muy molesto, pero se negó a hablar del arbitraje del partido
Aunque durante el encuentro Gabriel Milito se mostró visiblemente molesto por las decisiones arbitrales y constantemente reclamó las acciones más polémicas, el estratega rojiblanco mantuvo la postura que ha tenido a lo largo del torneo y evitó entrar directamente en polémica contra los árbitros en la conferencia de prensa.
Eso sí, el técnico argentino dejó claro que Chivas mantiene completamente viva la ilusión de clasificar a la gran final y que el equipo buscará sí o sí sellar el pase el próximo fin de semana en el Estadio Jalisco, donde esperan aprovechar el apoyo de su afición para eliminar a Cruz Azul.
